Nada de
volvidevacacionesquelindoelsurlestrajechocolatesmirenestafotoenellago. Vamos directo al post. En una época se me había dado por escribir cosas como estas:
Un día como hoy...
... de 1979, el arqueólogo mejicano Nicolino Locce publicó su extenso compilado sobre mitología australiana titulado “Mitología rápida para la mujer moderna”. Entre sus páginas se puede encontrar la extraña historia de Esternón, dios de los pasos a nivel y creador de la onda verde quien, según relata Nicolino, se enamoró perdidamente de Apoplejía, diosa de las telecomunicaciones, tomándola para si sin su consentimiento dado que ella aborrecía su apariencia de cruza entre bibliotecario sirio-libanes y gobernador de Seattle. Pese a su feroz resistencia, Apoplejía fue fecundada por Esternón y luego de cuarenta y cinco años dio a luz a Gerundio, semi-dios mitad dios mitad forro quien más tarde sería adorado por los Racing Stones. Gerundio, luego de varios años, se enteró por boca de Urna, la hermana de Apoplejía, la forma en que había sido concebido y decide presentar la renuncia a su cargo de semi-dios manteniendo solamente su puesto de forro del Olimpo, pero la misma fue rechazada por Colirio, dios de los dioses, creador de la paella a la valenciana. El relato continúa hasta la era de Estrabismo, el último de los grandes dioses de la mitología australiana a quien Nicolino atribuye la construcción del puente sobre el río Kwai y la abolición del impuesto a la ganancia mínima presunta en Argelia.
Pese a la gran campaña publicitaria montada por la editora de Nicolino, el arqueólogo mejicano jamás pudo vender ni un solo ejemplar de su libro, debido quizás a la falta de credibilidad del público en sus narraciones o bien a su título poco llamativo. En sus declaraciones a la prensa afirmó: “Si he de reencarnar que sea en un manual Kapelusz. Si no, no reencarno nada”.
Es más, creo que escribía hasta una por semana. Lo que no se es si es bueno o malo que no las haya escrito más.